Mi nueva secretaria

Soy un hombre de 50 años, trabajo en el mundo de la moda, vivo en Barcelona, en mi oficina trabajan conmigo 26 mujeres, ningún hombre, mi liderazgo es respetado porque todas las decisiones que tomó en relación a la estrategia de empresa siempre son positivas, todas las mujeres que trabajan conmigo saben que todas son importantes para mi, las trato con una exquisita educación y nunca tengo ninguna actitud machista, lo que me hecho ganar una leyenda de hombre perfecto.Todas, exceptuando una, Sofía,no saben quien soy ni como soy en verdad, luego os contaré porqué.

Soy sumiso, me gusta la dominación femenina y ahora soy esclavo de Sofía, la última secretaria de dirección que ha entrado en la empresa, mi secretaria particular, 36 años, inteligente, morena y muy guapa, estoy a su merced, desde que descubrió mi secreto mi vida ha cambiado, no soy el mismo, no soy yo, no sé lo que soy, si, soy de ella.

Os contaré: el otro dia tenia una reunión de empresa en mi despacho a las 12pm, para planificar una estrategia de lanzamiento de un producto, sobre las 11,45 entró Sofia en mi despacho y cerró con llave. Me ordenó que me levantara de la silla, se acercó me bajó los pantalones y slip, me dejó de pie mientras ella se sentaba en la mesa del despacho.Sacó de su chaqueta un larga y pequeña cadena con dos pequeños candados, lo tiró todo encima de la mesa, me miró con aquella sonrisa que conozco, que tanto me asusta y me tiene poseído. Acto seguido me dijo: hoy te lo vas a pasar bien en la reunión, al menos yo si, se arrodillo delante de mí y empezó a enrollar la cadena en mis testiculos, despues puso uno de los pequeños candados apretando fuertemente para que no me lo pudiera quitar, te duele?, no conteste, seria inutil. Me hizo sentar en mi silla, me subió los pantalones sin subir la bragueta, acto seguido me hizo juntar las piernas y enrollo el resto de la cadena debajo de mis tobillos fuertemente y puso el otro candado.Como podéis imaginar, quedé completamente inmóvil, no me podía levantar, si lo hacia mis huevos serían arrancados.

Una vez que acabó, se fue hasta la puerta se giró y me dijo un hasta luego, sonriendo.

Me quedé helado, no sabia que hacer, estaba claro lo que quería, eran casi las doce, mis nervios eran evidentes, nunca me había encontrado en una situación así, siempre le había dicho a Sofía que en el trabajo NO, pero como siempre , ella mandaba, no tenía nada que hacer.

De repente se abrió la puerta, entraron las cinco mujeres de marqueting y se sentaron delante de mi mesa de despacho, como siempre, empezaron hacer bromas, como siempre , pero me miraban de una forma rara, yo no sabia porque , esperaron a que yo empezara la reunión, creo que no notaban nada, pero sus miradas eran diferentes, una de ellas me preguntó si pasaba algo, como pude termine la reunión, se fueron y entró Sofía, me tiro la llave del candado de los pies y me dijo: el otro te lo quitarás en casa, ah!! y sabes porque te miraban raro?….. les he dicho a todas que ayer te pillaste tu polla con la cremallera de los pantalones y que me lo habías dicho esta mañana en la cafetería en plan broma pero yo me lo habia creido, volvió a cerrar la puerta y se fué.

No sabéis lo mal que lo pasé en la reunión.

Nadie sabe lo nuestro y desde hace cuatros meses vive en mi casa.

Esa noche llegué a casa con los huevos bien atados y la cadena dentro de mi calzoncillo, al entrar ya supe que Sofía estaba en casa, me había dejado en el recibidor mi collar, siempre que lo hacía era porque quería que me lo pusiera y me desnudara antes de pasar a la sala, así lo hice, entré, desnudo, con los huevos atados y cadena en mano. Sofía estaba sentada en el sofá, se había puesto un corpiño no llevaba bragas, ella sabia que despues de lo de esta mañana tenía que recompensar. Me dijo que me acercara, me arrodillo delante de ella, abrió las piernas y me dijo: lame mi sexo tanto como quieras, hasta que me corra. Así lo hice, esa fue mi recompensa, no me dejó correr, me quitó la cadenita y me puso mi chastity hasta el dia siguiente para que no me pajeara, me pasé toda la noche haciendome pajas mentales mientras ella dormía a mi lado, feliz, esperando su nueva fechoría.

Os seguiré contando cosas de Sofía.

Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *